- Si usas fieltro para limpiarlas procura que su composición sea lo más alta posible en lana pues esto hará que la limpieza sea más efectiva.
- Si te decantas por los paños específicos para su limpieza (que muy pronto tendréis disponibles en la tienda online) no los laves NUNCA ya que sino perderían sus propiedades
- Si tu pieza es de latón sin baño alguno, puedes usar zumo de limón para devolverle su brillo y evitar que se oscurezcan por el uso. Empápalas con el zumo y permítele actuar unos minutos para después frotarlas con un paño de algodón.
- Puedes poner una capita de esmalte de uñas transparente sobre tu pieza para alargar su baño. Si te decides a hacerlo, procura que sea una mano fina y ágil.
- Yo utilizo la parte interior de las puertas de mi armario para colgar los collares, coloco pequeños colgadores de plástico de los que hay en cualquier supermercado y ahí los cuelgo. De esta forma están estirados, no se enredan y los protejo de la luz y el polvo. Además, así cuando me visto, en un vistazo general tengo todo a mano!
- Si te has enamorado de una pieza y quieres que dure una eternidad, siempre puedes llevarla a una joyería para que te hagan un chapado sobre ella, de esta forma tendrás tu joyita durante muchísimo más tiempo.
¡Espero que este post os sea de utilidad y que ayude a que vuestra bisutería dure mucho tiempo con vosotras, además de entender algunos procesos de fabricación y aleaciones poco aconsejables!



